La propiedad conserva el encanto de la arquitectura ibicenca tradicional y destaca por uno de los espacios exteriores más impresionantes de la zona. Asentada sobre una amplia parcela, la villa disfruta de vistas panorámicas al mar y de una espectacular piscina rodeada de terrazas con acabado en arena, evocando la atmósfera de un beach club privado. Un entorno único, concebido para el descanso, la contemplación y el entretenimiento con estilo, en un marco de absoluta privacidad.
La vivienda cuenta con seis dormitorios y seis baños, ofreciendo espacios generosos y versátiles. Su estructura sólida y bien proporcionada constituye una base ideal para una reforma contemporánea a medida, adaptada al gusto y estilo de vida del futuro propietario. Las múltiples terrazas conectan de forma natural los espacios interiores con el exterior, reforzando el concepto de vida mediterránea al aire libre.
Anexos independientes para invitados, con acceso separado, aportan flexibilidad y discreción, perfectos para alojar familia o visitantes. Entre sus características destacan la chimenea, cocina abierta, zonas chill-out, barbacoa, jacuzzi, armarios empotrados, trastero, entrada de servicio, aire acondicionado, sistema de alarma y aparcamiento privado.
Situada a tan solo 420 metros de la playa, la villa se encuentra a escasos minutos de Sa Caleta y Cala Jondal, así como del Aeropuerto de Ibiza, garantizando una excelente conexión sin renunciar a la tranquilidad y exclusividad del entorno.
Una oportunidad única para transformar una auténtica villa ibicenca en un refugio mediterráneo contemporáneo, en una de las ubicaciones más codiciadas de la isla.